jueves, 30 de mayo de 2013

¿Es mi hijo un niño con altas capacidades?



¿Cómo podemos saber si nuestro hijo posee altas capacidades? ¿Qué podemos hacer si es así? ¿De qué forma le podemos ayudar? Son preguntas que se formulan los padres cuando observan que su hijo tiene un comportamiento inusualmente adelantado a su edad cronológica.
¿Superdotado o alumno con altas capacidades?
El término “superdotado” fue sustituido por el de “ alumno con altas capacidades”(AACC) en el año 2006 por el Ministerio de Educación a petición de la plataforma PLADES.El de las altas capacidades es un tema sobre el que todavía existe bastante confusión y muchos mitos que desterrar. Tenemos que diferenciar muy bien estos términos:   Talento: Son personas con habilidades específicas en un campo específico. Por ejemplo, para la música o las matemáticas. Precoz: Es un fenómeno evolutivo que implica un ritmo de desarrollo más rápido de lo normal. Por ejemplo, mantener una conversación con 18 meses con un vocabulario impropio para un niño de esa edad. Prodigio: Niños que logran llevar a cabo actividades en edades tempranas con la competencia de un adulto.  Superdotado(o AACC): Niños caracterizados por ser especialmente brillantes en una o varias áreas concretas, pero no en las demás.
¿Cómo puedo saber si mi hijo posee altas capacidades?
Para determinar si un niño posee AACC no tenemos que fijarnos únicamente en su cociente intelectual (que ha de ser superior a 130), sino que hemos de tener en cuenta su ámbito emocional, afectivo, social, etc.
Algunos indicios nos pueden ayudar a reconocer a un niño con altas capacidades, por ejemplo:

    Creatividad y perseverancia.
    Excelente memoria.
    Capacidad de liderazgo.
    Buen manejo del lenguaje y comunicación.
    Se cuestiona muchas cosas.
    Intereses muy variados y por encima de su edad.

El diagnóstico de un alumno de estas características debe ser realizado por personal cualificado. Ante la menor sospecha hemos de hablar con el tutor de nuestro hijo o hija. Este nos remitirá al departamento de orientación del colegio, donde se hará una valoración y evaluación del niño. Esta evaluación se repetirá a medida que el niño madure.

Otra opción es acudir a gabinetes psicológicos especializados en la temática o a asociaciones de niños con AACC que ofrecen asesoramiento a las familias. La importancia de la detección temprana de las altas capacidades La detección temprana es importante para que el niño se desarrolle adecuadamente y para evitar el temido fracaso escolar. Muchos alumnos con AACC no reciben en el colegio el estímulo intelectual que necesitan, lo que puede frustrar su “genialidad” y causarle numerosos problemas: ansiedad, nerviosismo, depresión, sentimiento de soledad, etc. La colaboración entre la familia y el colegio es fundamental para evitar esto.
Ahora ya lo sé, ¿qué puedo hacer?
El siguiente paso es ofrecer al niño recursos que le ayuden en su situación. Hay un tópico frecuente que plantea lo peligroso de “sobreestimular” a un niño. Tenemos que ofrecer al niño: actividades alternativas, programas de apoyo y ampliación de contenidos para reforzar su motivación y deseo de aprender. También en esto es importante la conexión entre la familia y el colegio. La atención a un niño con altas capacidades requiere de una formación más profunda y unos métodos específicos que los profesores habitualmente desconocen.
¿Y qué nos dice la Ley sobre los niños con altas capacidades?
Los alumnos con altas capacidades forman parte del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (según la Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de Mayo). En el artículo 76 se destaca que “compete a las Administraciones Educativas adoptar las medidas necesarias para identificar al alumnado con altas capacidades intelectuales y valorar de forma temprana sus necesidades”. Algunas de estas medidas pueden ser:

  Adaptación curricular de ampliación.
  Anticipación del inicio de escolarización.
  Reducción del periodo de escolarización.
También hay otra alternativa que es la aceleración o, lo que es lo mismo, adelantar uno o dos curso al niño para evitar que se aburra. Además, el artículo 77 señala que “el Gobierno, previa consulta a las Comunidades Autónomas, establecerán las normas para flexibilizar la duración de cada una de las etapas del sistema educativo para los alumnos con altas capacidades intelectuales con independencia de su edad".


Conclusión: 
Este artículo nos ha llamado mucho la atención ya que habla de que los alumnos con altas capacidades necesitan también una intervención temprana. La tendencia de los profesionales de la atención temprana es hablar de aquellos niños con capacidades inferiores a la media o problemas y dificultades de aprendizajes. Particularmente nos infunden respeto o mayor dificultad de intervención los alumnos con altas capacidades. Nuestra intervención temprana es fundamental para darles la respuesta adecuada No solamente necesitan una intervención temprana los alumnos con necesidades educativas especiales o niños con trastorno generalizado del desarrollo  (TGD), sino que cualquier niño con una capacidad diferente tiene que ser atendido. Los alumnos con altas capacidades precisan una detección temprana, para que el niño pueda desarrollarse adecuadamente y evitar un fracaso escolar.  Los alumnos con altas capacidades, no suelen recibir en el colegio el estímulo intelectual que necesitan, y puede causarles numerosos problemas como depresión, sentimiento de soledad, ansiedad…Según la ley los alumnos con altas capacidades forman parte del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo. Por lo que habrá que ofrecerles recursos que le ayuden en su situación. Habrá que proponerle actividades alternativas, programas de apoyo…


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